El número de personas que buscan trabajo en la agricultura ha crecido un 160% desde el inicio de la crisis, una evolución motivada principalmente por el aumento del paro en otros sectores y el regreso de quienes optaron por otras actividades como la construcción o los servicios, con las que percibían mayores ingresos económicos. En este sentido, la estadística señala que en julio del 2007 la agricultura, la ganadería y la pesca tenían 3.759 demandantes de empleo en la provincia, pero este año la cifra ha ascendido a 9.835 personas, registrando un incremento muy superior al de la construcción (con un 130% y 13.407 parados) y al de la media de la provincia, donde un total de 97.119 desempleados buscan trabajo, lo que supone un aumento del 96% en los últimos seis años.
Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos han explicado que hay "muchos trabajadores de otros sectores" que se inscriben como demandantes de empleo "con la esperanza de poder trabajar ahí", y han detallado que "tenemos muchas peticiones" relacionadas con las ayudas de las comunidades autónomas a la incorporación de estos profesionales al campo. Según han explicado, en este caso se trata de personas del medio rural que decidieron marchar a la ciudad y ahora regresan, porque cuentan con alguna explotación o tienen familiares que se dedican a la misma actividad.
Los sindicatos subrayan que no existen datos oficiales que respalden esta tendencia, aunque la secretaria general de la Federación Agroalimentaria de UGT, María Trujillo, confirma que "en los años 2010, 2011 y 2012 la agricultura ha servido de refugio para todos los trabajadores que se fueron a otros sectores". De este modo, aclara que en el 2013 no ha sucedido lo mismo por las malas condiciones climatológicas, que han reducido en un 60% la cosecha (y con ello, la necesidad de mano de obra), pero la campaña que comienza en otoño tiene mejores perspectivas y esperan que los resultados sean similares a los de años anteriores. A finales de octubre comenzará la recogida de la aceituna, y también son destacados en la provincia los cultivos de la naranja y el melocotón.
Los trabajadores que participan en estas labores pueden percibir un salario de unos 43 euros por jornada, pero la secretaria general de Agroalimentaria de UGT señala que alrededor de un 15% de los empresarios de la provincia contrata a inmigrantes de forma ilegal y les abonan, aproximadamente, la mitad del salario, un problema que tiene mayor incidencia en el ajo y la cebolla. Así, en referencia a la presencia de extranjeros en este sector María Trujillo ha precisado que desde el 2009 no se ha vuelto a solicitar el contingente de 5.000 personas que cada año eran contratadas en la provincia, procedentes sobre todo de países como Rumanía y Bulgaria. No obstante, en ocasiones los productores siguen contando con aquellos empleados que residen en España de forma legal y han trabajado con ellos en años anteriores.
En UGT también han mostrado su preocupación por la implantación de las 35 peonadas para poder acceder al subsidio, que entró en vigor el pasado 1 de agosto. Así, han detallado que la combinación de varios factores como "la gran mano de obra" que existe en el sector, las contrataciones irregulares y las malas condiciones climatológicas pueden dificultar que las personas que están afiliadas a la Seguridad Social accedan a este mínimo de jornales.
LA SALIDA Por su parte, el secretario general del sindicato provincial de Construcción de CCOO, Andrés Pozuelo, afirma que esta actividad "ha sido históricamente un banderín de enganche de todos los sectores: la platería, la hostelería, el campo... Porque nunca ha pedido estudios". En su opinión, el boom inmobiliario tuvo un efecto llamada sobre quienes se encontraban en el desempleo "o vieron que se podía ganar dinero", pero con el fin de ciclo el sector ha pasado de tener 5.374 parados en mayo del 2007, a unos 14.400 en enero del 2013. Por este motivo, Andrés Pozuelo matiza que "todos los trabajadores que ahora son excedentes en la construcción no pueden ir al campo", por la imposibilidad de absorber tanto empleo, y cabe la posibilidad de que hayan buscado ocupación en otros sectores. Asimismo, ha destacado como hecho positivo que en la actualidad sí se exige formación a estos profesionales que, entre otras cuestiones, deben adquirir conocimientos en materia de prevención de riesgos laborales.( Diario Córdoba Pilar Cobos)


