Tal día como hoy 1 de septiembre de 1803, eran enterrados, en el nuevo cementerio de Nuestro Padre Jesús Nazareno, los primeros cadáveres de la villa en un campo santo que tenía una extensión aproximada, según aparece en el libro de los Apuntes Históricos de la Villa de Puente Genil, de treinta y siete áreas y cincuenta y seis centiáreas con un subsuelo calcáreo .


