Juan Luis Casimiro es el director de producción de la empresa Valoriza Energía, que en enero de 2005 inauguró la planta de Puente Genil, donde trabajan 51 empleados. Esta firma es la compañía matriz, que cuenta con siete complejos en Andalucía, pero en la planta pontana, bajo este paraguas empresarial, se encuentran Sedebisa (Secadera de Biomasa), Sepalo (Compañía Eléctrica de Pata Mulo) y Bipuge (Bioléctrica de Puente Genil).En concreto, Bipuge es la empresa dedicada a la explotación de una planta de valorización energética de biomasa, centrada en el aprovechamiento de orujillo (residuo del proceso de extracción del aceite de orujo de oliva), podas de olivar y otras biomasas disponibles en el entorno. Esta planta está compuesta básicamente por una caldera y una turbina de vapor de 9,8 megawatios.
-¿Cuáles son los restos orgánicos con los que trabajan para producir biomasa? -La fábrica la iniciamos con la biomasa procedente del orujo de las almazaras, pero en enero de 2008 comenzamos a valorizar biomasa hasta con unas 30 variedades. La característica es que son biomasas estacionales y algunas están disponibles puntualmente como el arranque de cepas, limpiezas de márgenes, restos de olivos y limpieza de parques,
-¿Cuál es la producción energética que tienen anualmente? -Producimos 70.000 megavatios al año, procedente de las biomasas. Pero la empresa tiene tres ciclos, que son, además, la cogeneración y otro combinado que procede de una turbina de gas. Haciendo números, si en una casa se consumen de media cinco kilowatios por hora, nosotros producimos en este tiempo 9.300. Por tanto, podría abastecer a 1.800 hogares cada hora. Y en un día, a 44.000 domicilios.
-¿Cuál es la aportación más novedosa de esta planta? -Sin duda alguna, esta planta de Puente Genil es puntera a nivel europeo en la generación de biomasa, ya que se trata de una de las pocas fábricas que quema un policombustible y hace un combustible de diseño, es decir, adecuado en cada época del año. En base a la biomasa de la que disponemos hacemos un combustible adecuado a las características de nuestras calderas. La última que ha entrado son las adelfas de las carreteras.
-¿Cuál es el rendimiento industrial de estas instalaciones? -Tenemos los tres ciclos más novedosos en la producción de electricidad, la planta de cogeneración con cinco combinados, a través de unas turbinas de gas. Es el ciclo con más rendimiento industrial. Por ejemplo, mientras que un coche tiene un rendimiento energético de un 30 por ciento y quema 10 kilowatios de combustible, el resto se tira por el tubo de escape o radiador. Una cogeneración trabajando como ciclo combinado puede tener un 80 por ciento de rendimiento y un 45 por ciento como ciclo combinado. Y después tenemos el proceso de biomasa, cuyo rendimiento es del 33 por ciento. Éste sería el ejemplo claro de rentabilidad energética de cada proceso.
-¿Los restos orgánicos que utilizan de qué zona proceden? -Lo ideal es que la biomasa que nos llegue proceda en una zona que no supere los 60 kilómetros de distancia a la redonda, porque, evidentemente, de lo contrario los costes de recepción serían mayores. Pero como se trata de una energía alternativa que comienza con retraso, actualmente la traemos de esta comarca de la Campiña, pero también de Extremadura y Jaén.
-No da la sensación de que se trabajen con restos a la vista de la pulcritud que muestran las instalaciones. ¿Cómo atajan el impacto medioambiental? -El tema medioambiental siempre ha estado vinculado a problemas de dinero. Es una locura hacer un plan de negocios de una fábrica con 20 años de vida que trabaja los 365 días al año y tiene problemas medioambientales. Por tanto, los temas medioambientales están estudiados con el mismo cariño que los temas productivos y no hay otra explicación. Ahora mismo, por ponerle un ejemplo, una de nuestras chimeneas, la más grande, la que da salida a nuestra caldera de biomasa produce muy pocas, poquísimas emisiones.(Abc)

