Todo parecía controlado al paso por el ecuador de la primera parte, el 3-4 el luminoso lo decía todo. Álvaro de Hita ayudado por la mejor defensa de 2015 suponían un muro para el Villa de Aranda, pero un abrir y cerrar de ojos el panorama cambió.
Un inspirado Cabanas comenzó a hacer daño a los pupilos de Barbeito, que se vieron superaros por un huracán de equipo apoyado por su entregada afición. Tanto fue así que tras lograr la primera ventaja, 8-6 (min. 20), lo peor estaba por llegar, y es que los arandinos se fueron al descanso remontando la eliminatoria (13-8), porque aunque igualaban los cinco goles de ventaja pontana de la ida, el Ximénez con esa proyección nunca llegaría a los veinticinco goles a la conclusión del partido como luego así se comprobó.
Hasta entonces el Villa de Aranda supo gestionar a la perfección la posible ansiedad inicial, a la par que había atado en corto a Chispi y Rafa Baena.Xavi Díaz había tomado el relevo a Álvaro de Hita y eso se dejaba notar en el marcador.
Nacho Moya al rescate y mucha defensa tras el paso por vestuarios
Con esa misma ventaja para los locales arrancó la segunda mitad, en la que el guión del partido cambió radicalmente. Y es que, a pesar de un inicio prometedor del Villa de Aranda, que mantuvo las diferencias hasta los diez de la reanudación, ahí emergió la mejor versión del Ximénez: defensa, defensa y Nacho Moya.
Porque hoy fue el malagueño el que salió al rescate de su equipo para sumar los goles que hicieron limar la diferencia hasta la nula expresión, primero con un gran parcial de 0-4 (17-16), que condujo a un 18-18 con el que todo empezara de cero para los arandinos pero ahora a sólo diez minutos del final.
A partir de ahí los pontanos supieron leer mejor el partido y jugar con la ansiedad de un Villa de Aranda que en apenas tres minutos había tirado por la borda todo lo conseguido hasta el momento. El Ximénez, con su Ángel, al que hoy acompañó Jesús Nazareno y su patrona, la Inmaculada Concepción, había sabido sufrir cuando peor pintaba para así poder aguantar el arreón final de los de Jacobo Cuétara que acabaron ganando pero con una ventaja insuficiente. Ahora tocará espera más de dos meses para disfrutar de una fiesta cuyo lugar de celebración está por deterrminar y que a buen seguro estará entre Gijón y Puente Genil o incluso la capital cordobesa.
23 (13+10).- BLAS-GON VILLA DE ARANDA: Xavi Díaz, Cabanas (5, 1p), Diego Camino (2), Beltza (1), Megías (2) Oswaldo (4) y Pazin (3) -siete inicial- Santana (ps), Redondo (1), Javi Muñoz (-), Roberto Sánchez (-), Moreira (4), Perrella (-) y Lazic (1).
21 (8+13 ).- ÁNGEL XIMÉNEZ DE PUENTE GENIL: De Hita, Nacho Moya (6), Cuenca (2), Curroz (1), Chispi (3, 2p), Rafa Baena (3, 2p), Mario Porras (1) -siete inicial-; Chirosa (ps), Olea (-), Medina (1), Cabello (-), Morales (-), Levente (1) y De la Sierra (4).
PARCIALES: 1-1, 3-3, 4-5, 8-6, 11-7 y 13-9 (descanso) 15-11, 17-12, 18-17, 23-21 y 23-21.
ÁRBITROS: Javier Álvarez Mata y Ion Bustamante López (Castilla y León), que explusoron a Mario Porras (min. 59), mientras que amonestaron a los locales Lazic (2), Oswaldo Dos Santos, Mikel Redondo y Beltza, así como a los pontanos Cuenca (2), Medina y Chispi.
INCIDENCIAS: Partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Pabellón Principe de Asturias de Aranda de Duero (Burgos) ante cerca de 2.500 aficionados.(Córdobadeporte)


