En esta segunda convocatoria concurrían a la elección dos candidatos. Por un lado el cofrade de los últimos cuatro años, Francisco Javier Reina Jiménez, que tras los hechos ocurridos en la primera y reconsiderando su anterior deseo de no concurrir a la reelección, optó por presentarse de nuevo ante el riesgo de que la cofradía cayese en una posible gestora, y por otro lado, el hermano de la cofradía Carlos Huguet Reina, pues las otras dos candidaturas también presentadas por Carlos López García de Abienzo y Antonio Santacruz López no llegaron a admitirse por la Junta electoral al no reunir todos los requisitos legalmente exigidos. No se recuerda en décadas un cabildo tan concurrido que ha duplicado a la anterior convocatoria en número de asistentes, muchos de los cuales debieron quedarse en el pasillo por no caber en el salón parroquial.
Tras el recuento de los votos emitidos, Francisco Javier Reina obtenía la mayoría absoluta, con 95 votos, mientras que Carlos Huguet conseguía 35 y se contabilizaban 6 votos en blanco.
El candidato elegido daba públicamente las gracias a los asistentes y especialmente a cuantos habían confiado en su persona otorgándole su voto, comprometiéndose a seguir trabajandoo por la Cofradía con la ayuda del Terrible, con ilusión y teniendo como referente la imagen de Jesús Nazareno, como gran depositario y referente de la fe de Puente Genil, integrando, formando y dando participación a los hermanos, sin olvidar la labor caritativa y social que a una cofradía como la del Patrón le corresponde, la colaboración con la parroquia y la conservación del rico patrimonio y legado histórico recibido.
Durante los cuatro años de mandato al frente de la misma, Francisco Javier Reina ha dado la oportunidad de incorporarse a gente joven dentro de una hermandad tradicionalmente muy cerrada. Se ha enfrentado a retos importantísimos como la restauración de la imagen de Jesús Nazareno tras el expolio y daño sufridos y también, a pasar de la crisis económica y sin pedir sacrificios económicos a los hermanos, ha acometido las obras de reparación y acondicionando de su camarín.
Durante sus cuatro años también cabe destacar la restauración de los ángeles pasionistas que escoltan a Jesús, así como la restauración de la imagen pequeña de Jesús Chiquito y los faroles grandes y pequeños de ambos pasos. Se ha dado participación a Corporaciones y revitalizado costumbres como el Día de la Campanita del Viernes de Dolores, igualmente se ha multiplicado la labor asistencial que venía desarrollando la cofradía atendiendo a numerosos colectivos de la localidad. Bajo su mandato el Excmo. Ayuntamiento ha concedido a la cofradía la Medalla de Oro de la Villa para el Patrón además del título de Alcalde Perpetuo.
Con la presentación del Cofrade Mayor elegido y su nueva Junta de Gobierno al Ordinario de la diócesis, para su ratificación, termina este largo proceso electoral y comienza una nueva etapa cargada de proyectos prácticamente en el inicio de la Cuaresma y teniendo como metas más inmediatas el solemne quinario y función a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
