La primavera regresó ayer a la provincia de Córdoba tras unos días de incertidumbre y nerviosismo por las lluvias. El Domingo de Resurrección fue nuevo el día de la luz, la jornada en la que el sol brilló más que nunca para recibir a Jesús Resucitado, que llenó las calles de casi todos los municipios cordobeses, poniendo así un broche de oro a diez días intensos.Si hay una ciudad donde se vive con intensidad la Semana Santa, y más concretamente el Domingo de Resurrección, esa es Puente Genil. Bajo un sol radiante y con una temperatura primaveral, entre 10.000 y 12.000 personas -según fuentes de la Policía Local- se congregaron ayer en las principales calles céntricas de Puente Genil para presenciar el desfile procesional que puso el gran broche de oro a la Semana Santa de la localidad. El desfile de la imagen de Nuestro Padre Jesús Resucitado partió de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en la Avenida de la Estación, desde donde se trasladó hasta la ermita de la Veracruz, donde tuvo lugar la misa. En torno al mediodía, comenzaron a incorporarse al desfile las cerca de 450 figuras bíblicas que representan diversos pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento, personajes ataviados con ropajes de la época que dan un sello propio a la Semana Santa pontana y que constituyeron uno de los grandes alicientes turísticos de la jornada. Además, la presencia en las calles del más de centenar de componentes de la Corporación del Imperio Romano, dio un plus de vistosidad a un recorrido que tomó el formato actual a mediados del siglo pasado y que se ha convertido en completamente imprescindible para todos aquellos que quieren conocer un poco mejor una de las tradiciones más arraigadas de la ciudad.
El desfile del Domingo de Resurrección puso el punto y final a una Semana Santa nuevamente marcada por las inclemencias meteorológicas, de hecho, y aunque las mayoría de las procesiones previstas han podido efectuar sus recorridos con relativa normalidad, la presencia de la lluvia durante la noche del Jueves y el Viernes Santo, dejó un regusto amargo al tratarse de jornadas muy esperadas y con gran tradición cofrade. Pese a todo, el tramo final de la Semana Santa ha discurrido con total normalidad y con una notable mejoría del tiempo, lo que ha propiciado que sean muchos los pontanenses y visitantes que hayan salido masivamente a la calle para disfrutar de un gran ambiente y, en el caso de la de ayer, de una procesión atractiva y espectacular que suele despertar un gran interés y que volvió a atraer a muchas personas procedentes de distintos puntos de la geografía nacional, que no dudaron en acudir a Puente Genil para contemplarla. ( El Día de Córdoba. J. Manuel Cabezas )

