"A las siete de la mañana rompí aguas. Estaba de siete meses y medio". Así comienza el relato de una mujer de 51 años de Puente Genil, quien denuncia públicamente el supuesto robo de un bebé nacido en agosto de 1975. María del Monte Alijo Carretero no puede olvidar desde entonces el martirio de haber perdido a sus dos primeros hijos, dos mellizos. Esta pontana ingresó en el hospital de Puente Genil, ya desaparecido, un 7 de agosto y dio a luz a dos mellizos de algo más de dos kilos y doscientos gramos de peso. "Uno se movía mucho, el otro estaba más moradito", relata.Ante la ausencia de oxígeno y de incubadora en este sanatorio, fueron trasladados "en taxi, porque entonces no había ni ambulancias", al hospital Reina Sofía, a unos 80 kilómetros. En el traslado, en el que iba su abuela, uno falleció mientras que el otro "lo dejó mi madre ingresado en el hospital". Entonces, María tenía quince años y su marido algo más.
Al día siguiente (8 de agosto de 1975), el padre de la criatura llamó al hospital y una señora le dijo que "el niño estaba muy bien, evolucionando normalmente". Pero a las dos horas de esta conversación "nos llamaron para decirnos que el niño había fallecido".
LIADO EN PAPEL El matrimonio se desplazó a Reina Sofía y recuerda que "salió un cura diciendo que nos llevarían a ver al niño al depósito. Yo tan sólo vi a uno, ni la incubadora ni nada". Y describe que "cuando me lo sacaron del depósito su cuerpo estaba liado en papel como si fuera un perro y negro perdido". En ese momento "nos llevaron al mortuorio, donde el cura nos hizo firmar un papel para enterrarlo".
Desde entonces a María le ronda la duda, porque "estoy convencida de que el que me enseñaron fue el que murió de camino, porque tenía la misma ropa que este; además, estaba muy morado".
Ahora ha comenzado a mover papeles desde que han salido a la luz tantos casos de niños robados, se ha puesto en contacto con la asociación nacional Anadir --de la que es socia-- y se muestra dispuesta a realizarse la prueba de ADN si alguna persona sospecha que ella pueda ser su madre.
REGISTRO CIVIL Esta mujer no olvida a su hijo, que aparece en el registro civil con el nombre de Francisco Benjumea Alijo, "moreno y con mucho pelo", y muestra una fotografía de su único hijo varón, al que ella entiende que se parecería actualmente el supuesto bebé fallecido. Sobre todo porque a esta mujer, luchadora donde las haya, "no se me quita de la cabeza que me lo robaron por tener yo tan sólo quince años, por la situación y la época".
Es madre de cinco hijos y diez nietos, pero ello no le ha hecho olvidar el episodio ocurrido en 1975. "Nunca he movido papeles porque no tengo dinero para abogados, pero una madre tiene un sentido que le dice que su hijo se lo han quitado", sentencia.( Diario Córdoba. G.C.)

