Pasaban unos minutos de las once de la mañana de tal día como hoy 22 de diciembre de 2009, cuando de repente los niños de San Ildefonso del tradicional sorteo de lotería de Navidad sacaban y cantaban el número 31.821, correspondiente a uno de los quintos premios del citado sorteo.
La Suerte había querido que Miguel Beltran, un vecino del barrio de Santo Domingo, y que regentaba un pequeño establecimiento de comestibles, repartía una lluvia de millones en Puente Genil.
El afortunado había adquirido varios billetes del número premiado en esta la administración de Herrera, y posteriormente fue vendiéndolos en su establecimiento a clientes y amigos, así hasta un total de 40 décimos en Puente Genil y otros 30 en Moriles, es decir, unos 350.000 euros.
Ubicada en la calle Daoiz y Velarde, “Comestibles Beltrán” es un establecimiento de carácter familiar que regenta Miguel Beltrán en compañía de su mujer y su hijo.


