EL VIAJANTE
En cierta aldea o lugar
Del centro de Andalucía
Donde ni una fonda había
En que poderse hospedar,
A la posada llegó,
Cierta noche, un caballero,
Y, enseguida, al posadero
Una habitación pidió,
Que le fue facilitada
Sin ningún inconveniente,
Por lo que inmediatamente
Le fue la llave entregada.
Era el caballero aquel
Según dijo, viajante
De una fábrica importante
Y célebre, de Teruel.
Más era tan larguirucho
Y además tan desgarbado,
Tan moreno, tan delgado,
Que había que correr mucho
Para poder encontrar
Otro y no se le hallaría;
Pues el hombre parecía
Una caña de pescar.
Era, en fin, tan largo y fino
y con tal desgarbo andaba,
que un gitano que se hallaba
bebiendo un vaso de vino
y sentado a la candela,
al ver su facha rarísima,
exclamó : ¡ María Santísima ¡
si este mar gachí se cuela,
sin probar a ver si cabe
y sin valerse de maña
jasta en er B anco de España,
por el ojo de la llave.
Pidió de comer y no
Le pudieron complacer
Porque no había que comer
Nada; mas no se apuró
Poco ni mucho; y cogiendo
Los bártulos que llevaba,
Fue al cuarto que estaba
Arreglado, así diciendo:
Del centro de Andalucía
Donde ni una fonda había
En que poderse hospedar,
A la posada llegó,
Cierta noche, un caballero,
Y, enseguida, al posadero
Una habitación pidió,
Que le fue facilitada
Sin ningún inconveniente,
Por lo que inmediatamente
Le fue la llave entregada.
Era el caballero aquel
Según dijo, viajante
De una fábrica importante
Y célebre, de Teruel.
Más era tan larguirucho
Y además tan desgarbado,
Tan moreno, tan delgado,
Que había que correr mucho
Para poder encontrar
Otro y no se le hallaría;
Pues el hombre parecía
Una caña de pescar.
Era, en fin, tan largo y fino
y con tal desgarbo andaba,
que un gitano que se hallaba
bebiendo un vaso de vino
y sentado a la candela,
al ver su facha rarísima,
exclamó : ¡ María Santísima ¡
si este mar gachí se cuela,
sin probar a ver si cabe
y sin valerse de maña
jasta en er B anco de España,
por el ojo de la llave.
Pidió de comer y no
Le pudieron complacer
Porque no había que comer
Nada; mas no se apuró
Poco ni mucho; y cogiendo
Los bártulos que llevaba,
Fue al cuarto que estaba
Arreglado, así diciendo:
-Bueno; pues si no hay menestras,
Tampoco las necesito,
Y saciaré el apetito
Engulléndome las muestras.
Esto que oyó el posadero,
Miró al gitano asombrado
¿ Qué era lo había escuchado ?
¿Era un loco el caballero ?
¡ Comer muestras ¡ ¡ Que simplón ¡
Sin duda que viajaba
Embutidos, y llevaba
como muestra un salchichón.
-Ahora mesmo voy a ve,
(porque con esto no peco)
Lo que ese tío tan seco
Se va esta noche a comé.
-No menesté que lo veas,
-Dijo el gitano al instante-:
Ese tíé que sé viajante
De una fábrica de obleas.
Baldomero Giménez López
D. Baldomero Giménez López ,conocido popularmente por Don Baldo, nació en Velez Málaga en el año 1.872, falleciendo en Puente Genil el día 5 de mayo de 1.929.
Periodista, escritor y académico, fundó en el año 1911 el Semanario Pontanés el Aviso que durante un cuarto de siglo fue decidido defensor de los intereses de Puente Genil. La Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba le nombró Académico correspondiente.
Periodista, escritor y académico, fundó en el año 1911 el Semanario Pontanés el Aviso que durante un cuarto de siglo fue decidido defensor de los intereses de Puente Genil. La Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba le nombró Académico correspondiente.

