Los representantes de la Asociación de Escuelas Católicas, en la rueda de prensa de ayer La patronal Escuelas Católicas baraja dar «una respuesta contundente» a la Consejería de Educación si este año no se autorizan los conciertos de Educación Infantil pendientes desde hace varios cursos. Así lo manifestó ayer el secretario regional de la patronal, Francisco José González. «Esta situación afecta a 22 centros en toda Andalucía. Llevamos dos años reivindicando que se completen las ayudas y esperamos que a la tercera vaya la vencida. Si no es así, adoptaremos las medidas oportunas», añadió.
En la provincia, la negativa continuada de conciertos afecta a los colegios Cervantes, Jesús Nazareno y Jesús Divino Obrero. El año pasado, los padres de estos centros ya se manifestaron para reclamar las ayudas públicas. Unas protestas que podrían repetirse este año, según ha avanzado la Federación de Asociaciones de Padres. Desde la patronal mantienen que la postura de la Junta de Andalucía genera situaciones dramáticas ya las familias que cursan Infantil en estos tres centros en el régimen privado no tienen garantizada la continuidad en Primaria.
Otra de las reivindicaciones en materia de conciertos es la ayuda para las aulas de apoyo a la integración. La patronal lamentó que la Junta no aumente las unidades de apoyo a pesar de que cada vez hay más alumnos con necesidades específicas y recordó que aún hay centros, como el Jesús Nazareno de Aguilar de la Frontera, que ni siquiera cuentan con un aula de apoyo.
Por otro lado, el secretario regional exigió a la Junta que cumpla los acuerdos firmados con la concertada para el desarrollo de la Ley de Educación de Andalucía (LEA) y que incluyen, entre otras medidas, subvenciones para el programa de bilingüismo, el aula matinal, el comedor y las actividades extraescolares. A punto de cumplirse el plazo de cinco años fijado para la adopción de estas medidas, González dijo ayer que espera que Educación prorrogue su aplicación porque «de no ser así, la Ley quedaría sin contenido». Asimismo, explicó que los colegios están a la espera de que la Consejería abra la convocatoria de subvenciones destinadas a la adaptación de las aulas dentro del programa TIC 2.0. «Los centros han asumido el gasto de adaptación de las aulas a la metodología digital, con una inversión media de 3.000 euros por clase, y aún no tenemos noticias de cuándo llegarán las ayudas comprometidas», indicó González.
El secretario regional afirmó que con estas reivindicaciones no están pidiendo privilegios, sino igualdad. «Es necesario que toda la red de centros sostenidos con fondos públicos cuente con los mismos recursos humanos, materiales y económicos».
Junta directiva
En otro orden, Escuelas Católicas eligió ayer a Antonio Guerra, director titular del colegio Compañía de María en Puente Genil, como nuevo presidente de la patronal en la provincia en sustitución de Antonio Herrera, ex director del colegio Franciscanos, que dejó el cargo en junio para trasladarse a Extremadura. Guerra, que ocupaba el puesto de vicepresidente en la anterior Junta Directiva, era el único candidato al cargo. El nuevo equipo de Escuelas Católicas quiere mantener la labor realizada hasta ahora y entre sus objetivos figuran fomentar la participación de los centros y visibilizar a la escuela católica. «Queremos estar a la altura de la confianza que las familias depositan en nosotros», señaló Guerra.(Abc. M. Roso)