Catequistas, padres, familiares y amigos disfrutaron de una ceremonia que expresaba el compromiso que adquiría un grupo de feligreses con la Iglesia de Jesucristo y su misión evangelizadora; al igual que los padrinos de confirmación, todos cumpliendo las normas del Canon 874.
En la homilia destacó el Sr. Vicario que el sacramento de la Confirmación perfecciona la gracia bautismal, dando la fortaleza de Dios para ser firmes en la fe y en el amor a Dios y al prójimo. Al tiempo recordó las palabras del inicio del Pontificado de Juan Pablo II: “ No tengáis miedo; abrid las puertas a Cristo “. Esta frase que ha pasado a historia, sigue siendo actual, pues tenemos miedo de buscar a Dios, de hecho, pareciera que no lo necesitamos, o que nos preocupara el famoso “ qué diran “.
Abramos las puertas a Cristo, pues jamás nos quitará la felicidad, al contrario, nos ayudará a vivir intensamente.
Finalizamos la Eucaristía con una convivencia fraternal compartiendo unos aperitivos en la Corporación Biblica Los Profetas.( D. Rafael Carmona Estrada. Colaborador Parroquial)