Para gustos, colores. Los vendedores ambulantes que ayer ofrecían sus productos en la nueva ubicación del mercadillo de Puente Genil, en el polígono El Silo, no tenían una opinión unánime sobre el recién estrenado emplazamiento, según pudo comprobar ayer El Día. Un grupo de propietarios de los puestos mostró abiertamente sus preferencias por el anterior recinto, en el entorno de la plaza de Jesús Nazareno -conocida como Plaza del Ancla-, argumentando que "allí había más sombras y estaba más céntrico y cercano al estar rodeado de viviendas".Por su parte, otros comerciantes, aunque se mostraban de acuerdo con el nuevo lugar, no estaban nada satisfechos con la ubicación de su puesto y con el diseño elegido para situarlos a los 133 que hay en total. "Lo ideal sería que todos pudiésemos estar en la calle central -refiriéndose a la calle Arapiles- donde los clientes hagan el recorrido de ida y vuelta, pues aquellos que estamos en calles laterales tenemos menos opciones de venta", explicó a este periódico una vendedora. En este sentido, hubo hasta quien se atrevió a proponer la avenida de Europa, junto al Instituto de Enseñanza Secundaria Andrés Bojollo, como una alternativa mejor a la escogida.
Entre las ventajas de la nueva ubicación que algunos de los vendedores consultados expusieron destacaron "la amplitud" tanto de la calle, como del mayor espacio que podían utilizar dentro del propio puesto. Entre las mejoras, algunos vendedores reclamaron que se instalaran aseos portátiles para que "no tengamos que estar acudieron al bar más cercano", indicaron.
En cuanto a los propios clientes, una mayoría de los consultados dijeron que les había gustado el nuevo emplazamiento para el mercadillo, si bien algunos señalaron que carecía de arboleda para sombras, y otros, lo consideraban algo alejado del centro urbano en relación a la anterior ubicación. Según indicaron muchos vendedores, las altas temperaturas de ayer habían restado algo de público al primer día de mercadillo en la nueva zona, lo que también provocó que algunos de los puestos se comenzaran a desmontar antes de lo habitualmente previsto.
El concejal de Fomento, Turismo y Comercio, el andalucista José Luis Borrego, ya informó de que la nueva situación del mercadillo era "provisional" y que su consolidación dependería del "uso y aceptación" de los vecinos. De momento, el traslado se ha hecho necesario debido a la obras de urbanización del antiguo campo de fútbol. (El Día de Córdoba)

